2016

He dejado los Retos de Lectura.

14:34

No sé si os habéis dado cuenta, lectores mío, de que desde mediados de Febrero no he actualizado ningún tipo de lista de ninguno de los Retos de Lectura de este año.
Y es que me he dado cuenta de que eso de los retos no va conmigo.

Para mí leer es un hobbie que, ahora, se ha ampliado con este precioso y magnífico blog que utilizo tanto para compartir y expresar mi opinión sobre libros como para hablar de otro tipo de cosas.
Pero sigue siendo un hobbie, a mí nadie me engaña.

Por suerte, no trabajo en nada que tenga que ver con la literatura(de hecho, no trabajo. Pero esto es otra historia) y puedo disfrutar de cada una de mis lecturas dándole el tiempo que se merece o que yo quiero otorgarle, pudiendo ser dos horas(La condesa sangrienta), dos días(Apocalipsis Z) o dos meses(La nueva mente del Emperador).

El problema de los retos de lectura radica en que me los tomo de un modo demasiado obligatorio y tajante. Y es que sí, no me sé tomar las cosas con calma.
Si he de estar pensando en qué libros leer para cumplir tal o cual premisa, o qué tipo de lecturas hacer para no obstaculizar mi ritmo completando dichos retos, me amargo.


Bastante ajo soy por mí misma como para que además le añadan obligaciones a una de mis más profundas y antiguas pasiones.

Prometo hacer un recuento a finales de año de cuántas cosas he cumplido y cuántas no; a ver si por casualidades de la vida soy capaz de hacerlo sin darme cuenta(cosa que veo probable, pues leo casi de todo).



Aquí me quedo, y me voy a leer un ratito que me lo merezco fuertemente.

¿Qué tal vais vosotros con los Retos de Lectura 2016? 

2016

Reto de Escritura: Las cinco líneas. Abril 2016.

19:25

ABRIL.

Palabras: Durante, enseñaba y miraba.




Nos miraba desde arriba, como aquel filisteo llamado Goliat que se vio a la vez invencible y vencido frente a un don nadie. La profesora enseñaba cómo decir las cosas para no molestar a aquel ser dictatorial que ahora nos hacía cuestiones de índole personal. Durante esa horrible y extraña clase fui apabullada por un hombre enorme, gigantesco, con un bigote hitleriano; y no fue hasta la salida cuando me percaté de que solo trataba de ayudarnos contra los abusos que nuestra profesora trataba de esconder, tanto a nosotros como a ellos.



Si quieres participar, pincha aquí.

2016

Per aspera ad astra.

13:00

Esta cita, donada por una de las personas más grandes de mi vida, es con la que me guío en la actualidad para no sucumbir bajo el peso de la madurez.

Cuando eres un niño siempre deseas llegar a ser un adulto y tener ese poder; mirar en el mismo plano a aquellos a los que admiras de niño, volver la vista atrás y darte cuenta de lo insignificante que eras. Vanagloriarte de haberte vuelto un gigante lleno de logros y medallas.

Creo que no es todo más que un esperpento. Si alguna vez habéis tratado temas de óptica, sabréis cómo se comporta un espejo cóncavo, de aquellos que definía Valle-Inclán como un desmerecido cambio de la realidad, profundamente abstracto y moldeado para convertirte en un monstruo pesadillesco.

No voy a comparar la vida con el Esperpento, porque claramente en todo hay luces y sombras.
Pero sí puede compararse con la óptica y los espejos cóncavos con una exactitud que me asombra.

Si empezamos con la metáfora de que ser niño es estar pegado al espejo, creando en él una imagen virtual(que no es real, así se nombra en física: No puede ser recogida en una pantalla/proyector) más grande y al derecho(no invertida). 



La imagen virtual está a la derecha del espejo. La línea se alarga como si
pasase por el foco de la lente hasta la vela; el rayo rebota en el espejo y se
refleja con un ángulo que es exactamente paralelo al eje óptico(la 
perpendicular a la lente)Nuestro ojo, que en este caso estaría a la izquierda,
"alarga" los rayos reflejados y la imagen se crea al otro lado con un tamaño
más grande y al derecho. Esto es una imagen virtual porque no es la realidad, 
los rayos no se unen detrás del espejo en la realidad, sino que rebotan y es 
el ojo humano el que alarga los rayos y crea una imagen FALSA al otro lado
del espejo.


Esto en el campo metafórico en que lo tratamos sería cómo se ve un niño frente al espejo: Se ve como alguien importante, como el centro del universo, el ombligo de su casa, del colegio, de quienes le rodean. Es merecido decir que hay quienes no pasan de esta fase.



A medida que te alejas, vas haciéndote más grande en aquella imagen que ves en tu espejo esperpéntico. Ya no a nivel físico, que también, sino a nivel espiritual y de inteligencia. Miras a tu anterior yo con superioridad, y a tus congéneres como si fueses más guapo, más inteligente, más divertido, más gracioso, más auténtico.
Y, normalmente, tu familia y tus alrededores te alientan y dicen: "Es el alma de la fiesta", "es un niño muy inteligente", "aprendió a andar/hablar antes que todos sus compañeros"...


Pero a veces llega un punto, un punto específico en el que ¡PUF! tu vida entera se da la vuelta. (en óptica es el centro de curvatura) 


Te sientes perdido y lo ves todo al revés, literalmente. Aún te ves en tu estado natural, con tu tamaño y de una forma más real que de niño. Te has dado cuenta de quién eres, cuánto vales y cómo te ve la gente que no está por y para ti. Te asustas y cierras los ojos, sin darte cuenta de que puedes chocarte con una pared.



Luego, la cosa puede quedar así; eres una persona normal, con objetivos.
No eres Einstein en el campo de la física, no eres Keira Knightley, ni H.P Lovecraft, no eres Almudena Grandes, ni Stephen Hawking, ni Mila Kunis. No eres Tim Burton, Guillermo del Toro, Tarantino, Cuarón; no eres Usain Bolt, Pau Gasol, Cristiano Ronaldo, ni Alberto Entrerríos. No eres nadie que vayan a conocer, que vaya a cambiar el mundo tal y como lo conocemos. Y te da igual.
Lo aceptas y buscas un objetivo que a ti, y solo a ti te haga feliz por encima de cualquier otra cosa. El amor te da felicidad, aquello que haces, o tus hijos, tu familia, tu trabajo, tu perro, tu paseo de los sábados o tu película palomitera de los domingos. O todo a la vez, incluso.

Pero también está la opción de hacerte de menos. Esa opción que cuanto más mayor te haces, más fácil ves. Todo el mundo te tapa los ojos y te dice que no vales. 



Está todo del revés. Todo es extraño para ti, todo va muy rápido y tú, además, no vales nada. Eres un superhéroe absorbido por la turbina de una avioneta. 

Y a veces ni siquiera es externo.


Ahora que ya sabes la teoría, dime qué quieres ser, en qué quieres convertirte.

¿Que no te gustan las opciones? Y yo que me alegro.
Hay algo difícil, absurdo y cuasi imposible: convertirte en astronauta. Decidir cambiar ese espejo esperpéntico por una lente convergente(sí, como las gafas para leer cuando tienes presbicia). ¿Te apetece? A mí sí.

Yo no me conformo con la mediocridad, y hace tiempo que me pisaron la capa. He conseguido hacer caso a Edna y me la he quitado; me he renovado con esfuerzo y dolor y aunque hay veces que miro mi armario y me apetece volver a ponerme aquella capa roja, ahora soy un increíble superhéroe sin poderes que no necesita de ayudas para convertirse en el resultado del esfuerzo: una imagen real y maravillosa(véase abajo).




Quiero ser grande, quiero ser real, y aunque siempre haya gente que quiere darle la vuelta a mis proyectos, es algo que no voy a permitir.



Por el camino de las dificultades, siempre, siempre, se llega a las estrellas.

Yo acabo de despegar, ¿y tú?


2016

Reseña: Sin bragas y a lo loco, de Carmen Amil [LECTURA CONJUNTA]

18:21

Título: Sin bragas y a lo loco.
Autor: Carmen Amil.
Editorial: Escarlata ediciones

Dónde conseguir: 
Amazon: 14,16€ | Amazon(Kindle): 3,90€ 

Sinopsis.

Me presento: soy Alicia; una mujer joven, independiente, trabajadora y a la que el cabrón de su novio engañó con su mejor amiga. Poca cosa quedaba de mí desde entonces, la verdad: ganas de comer palomitas con mantequilla y tragarme películas de Liam Neeson, de esas de tiros, muertes, desapariciones y un montón de sangre. Hasta que llegó Oliver, con sus ojos azules, cuerpo de infarto y un genio insufrible. Y, por si fuera poco, mi nuevo y macizorro compañero de piso, Esteban, decidió que lo más natural del mundo sería pasearse siempre desnudo. Cuando quise darme cuenta, me estaba acostando con los dos. ¿Pero qué coño pasa conmigo? ¿De mojigata monógama y aburrida a ir por la vida sin bragas y a lo loco? Esto no va a acabar bien, nada bien.

Análisis.

Esta lectura fue parte de una LECTURA CONJUNTA con unas muchachas sin bragas y muy locas(y con potorro, ejé) y que ha sido una gran experiencia.

El libro empieza con una sinopsis que promete algo atrevido dentro de la romántica e incluso de la erótica; a parte, el correo en el que se nos mandó el libro en formato .epub y ,mobi tenía una advertencia curiosa que decía:

"Os queremos advertir que pese a ser una comedia ROMANTICA ADULTA (no juvenil), se trata de una novela ERÓTICA con alto contenido sexual."

Yo con esas estaba preparada para una novela erótica llena de torrideces y sexo muy explícito y muy espectacular; y además a dos bandas, como prometía la sinopsis.
Pero me pasó un poco lo que con Orgullo y Prejuicio(salvando las distancias), y es que me prometieron o me imaginé algo que no era para nada.

La novela en sí me gustó y me entretuvo bastante; de hecho, la leí en una tarde y un pedazo de la mañana siguiente, mientras desayunaba, y no debería mentir diciendo que no me lo pasé bien leyendo acerca de los líos enrevesados en que se metía Alicia, nuestra protagonista.

Pero sí que es cierto que he leído más erótica de la que realmente pensaba(sí, he hecho recuento) y para mí esta novela no tiene apenas nada de ERÓTICA con alto contenido sexual, sino que se trata de una novela chick-lit con toques de romántica y algún que otro escarceo romántico. Bueno, sí, muchos... pero no muy explícitos y tampoco nada fuera de lo corriente.

Los personajes me han parecido curiosos, y aunque no entiendo la manía que tienen de enrollarse todos con todos y solo entre gente de un entorno común, me ha parecido curiosa y bien llevada.

La narración ha sido uno de los puntos fuertes de la novela, pues a pesar de su sencillez te hacía sentirte como una amiga de la protagonista a la cual esta le contaba sus experiencias, sus problemas y sus sinsabores en cuando al otro sexo.

Os recomiendo esta novela si queréis algo que leer de viaje, o si os encontráis en un punto de inflexión en que no os apetece leer nada demasiado profundo.
Probablemente muchas chicas se sientan identificadas con alguna situación y si te gusta este tipo de literatura seguro que la disfrutas(aunque probablemente se te quede corta).

También me gustaría destacar el pedazo de gusto musical que tenían todos los personajes de la novela; desde Billie Joel a Rulo y la Contrabanda, pasando por Avenged Sevenfold, Fito y Fitipaldis, Blink-182 y muchas otras bandas que me recuerdan a mi pasado musical y me traen buenísimos recuerdos. Hacen que este libro pase de algo entretenido a algo que va a tener un petito hueco en mi corazón.

Por otra parte, y también como un gran punto a favor, hay muy buenos momentos en que, sobre todo los hombres de la historia, te sacan una buena sonrisa(incluso carcajada, si me apuras) lo cual nunca está de más.


*la muchacha está envuelta en la manta como un capullo de gusano de seda* 
—Ya eres demasiado mayor para convertirte en mariposa. Asume que te vas a morir midiendo metro y medio.





Muchas gracias a Lo que fue de ella y a Escarlata Ediciones por poner a mi disposición esta obra y la experiencia de leerla.

2016

Reseña: Contra el Viento del Norte, de Daniel Glattauer.

17:52

Título: Contra el viento del norte.
Autor: Daniel Glattauer.
Editorial: Alfaguara.

Dónde conseguir: 
Amazon: 7,55€ | Amazon(Kindle): 6,64€ | Iberlibro(2ª mano): 6,89€

Sinopsis.

En la vida diaria ¿hay lugar más seguro para los deseos secretos que el mundo virtual? Leo Leike recibe mensajes por error de una desconocida llamada Emmi. Como es educado, le contesta y como él la atrae, ella escribe de nuevo. Así, poco a poco, se entabla un diálogo en el que no hay marcha atrás. Parece solo una cuestión de tiempo que se conozcan en persona, pero la idea los altera tan profundamente que prefieren posponer el encuentro. ¿Sobrevivirían las emociones enviadas, recibidas y guardadas un encuentro «real»?

Análisis.

Hoy vamos a hablar sobre cómo estropear un libro en la última página.

Tras mucha insistencia del señor Palacios, del blog Entre píxeles y páginas, decidí leerme este libro pues prometía una lectura rápida, interesante y no muy activa en cuanto a reflexión por parte del lector.

Me interné a ella sin expectativas pues no tenía pinta de ser el tipo de lectura que a mí me gusta, pero a medida que avanzaba la relación—porque sí, esta novela no tiene trama ni narración, solo diálogo a través de correo electrónico entre dos personas que se chocan accidentalmente en este mundo 2.0— me empecé, no tanto a encariñar, sino a interesar por las vidas de ambos protagonistas, Leo y Emma(me niego rotundamente a llamarla Emmi).

La relación discurre de una manera bastante natural, en un tira y afloja entre los dos protagonistas para quedar por encima del otro y que acaba convirtiéndose en una necesidad diaria para los dos.

No me gustaría hacer spoilers de este libro, pues creo que merece la pena como lectura casual y es muy fácil y entretenido de leer. Pero eso sí, preparaos para un final más que catastrófico.

¿Alguna vez os ha pasado que estabais haciendo un trabajo en Word o viendo una serie en Internet y de repente se os ha apagado el ordenador y todo se ha ido al garete? Pues esto es lo que hace Glattauer con la novela.

"Continuará en CADA SIETE OLAS, 
de próxima aparición."

Espera, espera, espera, espera... ¿que quéeeee? Que continuará dónde, por qué, qué es esto.
Esa fue mi reacción al leer esa última línea de texto de la novela. Me dieron ganas de apalear al autor hasta dejarlo muy herido, de mucha gravedad y con secuelas de por vida. Vale, sí, ya me calmo.

Puede que suene un poco feo y fuera de tono decirlo aquí, pero me sentó como un polvo mal acabao', y sólo por venganza o yoqueséqué no creo que siga con el próximo.

Emma, Leo, que os vaya bien. Daniel, rómpete una pierna.
Att, Raquel.

PD. También puedes llamarme Raqui(?).


Ufff.