Per aspera ad astra.

13:00

Esta cita, donada por una de las personas más grandes de mi vida, es con la que me guío en la actualidad para no sucumbir bajo el peso de la madurez.

Cuando eres un niño siempre deseas llegar a ser un adulto y tener ese poder; mirar en el mismo plano a aquellos a los que admiras de niño, volver la vista atrás y darte cuenta de lo insignificante que eras. Vanagloriarte de haberte vuelto un gigante lleno de logros y medallas.

Creo que no es todo más que un esperpento. Si alguna vez habéis tratado temas de óptica, sabréis cómo se comporta un espejo cóncavo, de aquellos que definía Valle-Inclán como un desmerecido cambio de la realidad, profundamente abstracto y moldeado para convertirte en un monstruo pesadillesco.

No voy a comparar la vida con el Esperpento, porque claramente en todo hay luces y sombras.
Pero sí puede compararse con la óptica y los espejos cóncavos con una exactitud que me asombra.

Si empezamos con la metáfora de que ser niño es estar pegado al espejo, creando en él una imagen virtual(que no es real, así se nombra en física: No puede ser recogida en una pantalla/proyector) más grande y al derecho(no invertida). 



La imagen virtual está a la derecha del espejo. La línea se alarga como si
pasase por el foco de la lente hasta la vela; el rayo rebota en el espejo y se
refleja con un ángulo que es exactamente paralelo al eje óptico(la 
perpendicular a la lente)Nuestro ojo, que en este caso estaría a la izquierda,
"alarga" los rayos reflejados y la imagen se crea al otro lado con un tamaño
más grande y al derecho. Esto es una imagen virtual porque no es la realidad, 
los rayos no se unen detrás del espejo en la realidad, sino que rebotan y es 
el ojo humano el que alarga los rayos y crea una imagen FALSA al otro lado
del espejo.


Esto en el campo metafórico en que lo tratamos sería cómo se ve un niño frente al espejo: Se ve como alguien importante, como el centro del universo, el ombligo de su casa, del colegio, de quienes le rodean. Es merecido decir que hay quienes no pasan de esta fase.



A medida que te alejas, vas haciéndote más grande en aquella imagen que ves en tu espejo esperpéntico. Ya no a nivel físico, que también, sino a nivel espiritual y de inteligencia. Miras a tu anterior yo con superioridad, y a tus congéneres como si fueses más guapo, más inteligente, más divertido, más gracioso, más auténtico.
Y, normalmente, tu familia y tus alrededores te alientan y dicen: "Es el alma de la fiesta", "es un niño muy inteligente", "aprendió a andar/hablar antes que todos sus compañeros"...


Pero a veces llega un punto, un punto específico en el que ¡PUF! tu vida entera se da la vuelta. (en óptica es el centro de curvatura) 


Te sientes perdido y lo ves todo al revés, literalmente. Aún te ves en tu estado natural, con tu tamaño y de una forma más real que de niño. Te has dado cuenta de quién eres, cuánto vales y cómo te ve la gente que no está por y para ti. Te asustas y cierras los ojos, sin darte cuenta de que puedes chocarte con una pared.



Luego, la cosa puede quedar así; eres una persona normal, con objetivos.
No eres Einstein en el campo de la física, no eres Keira Knightley, ni H.P Lovecraft, no eres Almudena Grandes, ni Stephen Hawking, ni Mila Kunis. No eres Tim Burton, Guillermo del Toro, Tarantino, Cuarón; no eres Usain Bolt, Pau Gasol, Cristiano Ronaldo, ni Alberto Entrerríos. No eres nadie que vayan a conocer, que vaya a cambiar el mundo tal y como lo conocemos. Y te da igual.
Lo aceptas y buscas un objetivo que a ti, y solo a ti te haga feliz por encima de cualquier otra cosa. El amor te da felicidad, aquello que haces, o tus hijos, tu familia, tu trabajo, tu perro, tu paseo de los sábados o tu película palomitera de los domingos. O todo a la vez, incluso.

Pero también está la opción de hacerte de menos. Esa opción que cuanto más mayor te haces, más fácil ves. Todo el mundo te tapa los ojos y te dice que no vales. 



Está todo del revés. Todo es extraño para ti, todo va muy rápido y tú, además, no vales nada. Eres un superhéroe absorbido por la turbina de una avioneta. 

Y a veces ni siquiera es externo.


Ahora que ya sabes la teoría, dime qué quieres ser, en qué quieres convertirte.

¿Que no te gustan las opciones? Y yo que me alegro.
Hay algo difícil, absurdo y cuasi imposible: convertirte en astronauta. Decidir cambiar ese espejo esperpéntico por una lente convergente(sí, como las gafas para leer cuando tienes presbicia). ¿Te apetece? A mí sí.

Yo no me conformo con la mediocridad, y hace tiempo que me pisaron la capa. He conseguido hacer caso a Edna y me la he quitado; me he renovado con esfuerzo y dolor y aunque hay veces que miro mi armario y me apetece volver a ponerme aquella capa roja, ahora soy un increíble superhéroe sin poderes que no necesita de ayudas para convertirse en el resultado del esfuerzo: una imagen real y maravillosa(véase abajo).




Quiero ser grande, quiero ser real, y aunque siempre haya gente que quiere darle la vuelta a mis proyectos, es algo que no voy a permitir.



Por el camino de las dificultades, siempre, siempre, se llega a las estrellas.

Yo acabo de despegar, ¿y tú?


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15 comentarios

  1. Sin comentarios... ¡Como ya sabes me encanta leerte! ;)

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    1. Espero que sea algo bueno, porque cuando lo he escrito y releído me ha parecido una absoluta locura.

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  2. Me has dejado... Qué buena forma de comparar la óptica con una filosofía de vida.

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    1. Sólo me permito hablar de aquellas cosas de las que entiendo(aunque sea un minipoco), así que espero que te haya gustado. Gracias por comentar.

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  3. Sabía SABÍA que me iba a emocionar.

    ¿Sabes que tengo pensado tatuarme esa cita? No sé si me atreveré, pero la intención la tengo. Quiero creerme esa mentira. Es una hermosa mentira.

    Me ha encantado. Yo de óptica... poco xD Pero me ha gustado mucho tu texto. Y creo que muestra mucho más de lo que dice.

    Sigue, hijafante, sigue volando. Sigue trepando por el camino angosto mirando a las estrellas.

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    1. Espero que haya sido para bien, mamá Jander.
      Yo también tenía pensado tatuarme algo parecido, pero soy como tú y no me atrevo. De tal palo, tal astilla.

      Espero que muestre que voy a por todas...

      Espero que no nos choquemos la una con la otra de volar tan alto.

      Besos, Jander, gracias por comentar.

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  4. Parece que la vida va por ciclos, cuando nos elevamos siempre hay algo que nos tumba al suelo. Pero la clave está en reinventarse siempre. Que ya lo canta Robe en Pedrá: "No pienses que estoy huyendo si me ves retroceder. Espera, que estoy cogiendo carrera".
    Un abrazo, señora Elefanta.

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    1. "desafiar la perspectiva del fracaso
      a la que estamos: condenados.
      Me estoy reformando, te miro, me hincho,
      me tiro a los cactus desnudo
      pero no me pincho.
      Me estoy reformando todas las mañanas
      y ahora hago siempre todo
      lo que me da la gana."

      Podemos con todo, Letraherido. Solo hay que esforzarse.

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  5. Eres tan genial, tan genial que no sé ni cómo comenzar.
    O sea, literalmente es como si hubieras puesto mi cerebro en una mesa y hubieras comenzado a diseccionarlo.
    No sólo sigues con la reminiscencia de Max y su mundo (TENGO QUE LEERLO, EL OTRO DÍA SUPE QUE LO HABÍAS LEÍDO Y ME RECORDASTE QUE ESE LIBRO LLEVA EN MI LISTA AÑOS). Específicamente, lleva en mi lista el día en que mi profesor favorito de todo el colegio, de toda mi vida, mi profesor de física, nos enseñó la lección de los espejos y las lentes cóncavas y convexas trayéndonos Luces de bohemia y leyendo en alto varios párrafos. Fue una de las clases más especiales de mi vida (y todas las clases con él eran especiales).
    No sólo con llevarme ahí, me lo unes con esa frase tan bonita que leo tantas veces y que siempre tengo que ir a google a buscar su significado, sino que has hecho una pedazo de reflexión sobre el inconformismo. Una pasada el uso de la física como metáfora del crecimiento personal. Nunca se me habría ocurrido. <3
    La foto de la nave yendo al espacio ha sido la guinda del pastel, porque conecta con todo lo que me fascina (o sea, ¿ya he dicho como mil veces que amo la física y el universo y las estrellas, que si no me hubiera hecho psicóloga me hubiera hecho física? <3)
    Me encanta leer cosas tan originales y bien hiladas.

    Un beso, Elefante.

    Aunque últimamente pase menos de lo que querría, sigo pasándome por aquí, tu blog es una cita obligatoria y con razón jaja.

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    1. Lo mío fue más las ganas de unir lo que quiero en mi futuro(que en este caso es física, con unas ganas que se me salen del pecho) y el esfuerzo que requiere en el presente el conseguirlo.
      Me alegra que te haya servido aunque sea para recordar aquellos buenos tiempos; y mil veces mejor si he conseguido hacer rebrotar tu amor por la física, pues es una ciencia apasionante.

      Un beso, Adler. <3
      No te preocupes por eso; mientras no estés aquí por estar disfrutando, te dejo.
      Gracias por comentar.

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  6. ¡Vengo por primera vez a tu blog y me encuentro con esta entrada tan bonita, personal y original! Enhorabuena por la entrada, es preciosa. Además ya tienes una nueva subscriptora :)

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    1. Muchas gracias, Isabel. Espero que nos veamos mucho por aquí y que te gusten mis entradas tanto como esta.

      Besos.

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  7. Madre mía, ¡con esta entrada me has conquistado!. No sólo es original, sino que con ella he disfrutado e incluso puedo decir que aprendido.. Con tu permiso, me quedo por aquí ;)
    ¡Un saludo!

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    1. Me alegra que te haya hecho sentir así, y que te haya hecho aprender y reflexionar. Gracias por comentar y por quedarte por aquí.

      ¡Un saludo!

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  8. Mi primera vez por acá! me encantó esta entrada. Muy ilustrativa y eso que odio la física!!! pero es buena la analogía para reflexionar sobre nosotros y nuestros reflejos. Adelante!

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