audiovisual

TOP: Del 10 al 6.

17:45


¡Bienvenidos a mi TOP 10 productos audiovisuales!
Antes de nada me gustaría aclarar que no tengo ningún rigor académico para hacer estas declaraciones y que todo lo que leerán a continuación se trata de puras opiniones personales.

Dicho esto, solo queda invitaros a seguir leyendo. Espero que os guste:

*Este TOP ha sido escogido de las películas mejor puntuadas de mi cuenta de Filmaffinity. Es probable que se me cuele alguna joyita, pero eso siempre me dará pie a una nueva entrada actualizada.

¡Empezamos!

10. Cadena perpetua. 

Acusado del asesinato de su mujer, Andrew Dufresne (Tim Robbins), tras ser condenado a cadena perpetua, es enviado a la cárcel de Shawshank. Con el paso de los años conseguirá ganarse la confianza del director del centro y el respeto de sus compañeros de prisión, especialmente de Red (Morgan Freeman), el jefe de la mafia de los sobornos. (FILMAFFINITY)

Compañera en los Óscars de los bombazos cinematográficos Forrest Gump y Pulp Fiction, quedó en su año sepultada bajo los premios de éstOs. Sin embargo, veintidós años después sigue viva y coleando, y se ha convertido en una película de culto aclamada por críticos y pueblo llano del mundo cinematográfico.

Dos horas y media bien filmadas, con la tensión suficiente para que se te sequen los ojos por no querer perderte un fotograma y un final que deja con el culo al aire a muchas obras maestras.

Un imprescindible si te gusta el cine. Y si no, también.

9. Coherence.


En Finlandia, en 1923, el paso de un cometa hizo que los habitantes de un pueblo quedaran c
ompletamente desorientados; incluso una mujer llegó a llamar a la policía denunciando que el hombre que estaba en su casa no era su marido. Décadas más tarde, un grupo de amigos recuerda este caso mientras cenan, brindan y se preparan para ver pasar un cometa... (FILMAFFINITY)

Schrödinger estaría orgulloso de esta película.

Impactante, imprevisible y bien hilada; con un gran riesgo y aun así, sale indemne y orgullosa del aprieto. 

Es, sin duda, una de aquellas películas que no podrás olvidar y con la que tendrás a tus jugos gástricos filmográficos digiriendo durante días.

Por otra parte, me gustaría destacar lo grandísimo que es lo que ha conseguido esta película con un presupuesto bajísimo, un atrezzo limitado a un par de habitaciones y con un reparto de una decena de personas. Impresionante.

8. American beauty. 

Lester Burnham (Kevin Spacey), un cuarentón en crisis, cansado de su trabajo y de su mujer Carolyn (Annette Bening), despierta de su letargo cuando conoce a la atractiva amiga (Mena Suvari) de su hija (Thora Birch), a la que intentará impresionar a toda costa. (FILMAFFINITY)

Con esta película aprenderás a vivir de un modo diferente. Este filme se esconde bajo el 

retrato de la sociedad americana de finales del siglo XX, pero no se encalla en eso; es también una oda a la belleza de las pequeñas cosas, un signo de exclamación que te conduce a la hermosura que puede hallarse en una simple bolsa de basura.

Es, simple y llanamente, una obra de arte cuyo eslogan es: Atrévete a mirar más allá.

7. Casino Royale. 

Vais a permitirme tomar el póster japonés;
es el más acertado de todos.
La primera misión del agente británico James Bond (Daniel Craig) como agente 007 lo lleva hasta Le Chiffre (Mads Mikkelsen), banquero de los terroristas de todo el mundo. Para detenerlo y desmantelar la red terrorista, Bond debe derrotarlo en una arriesgada partida de póquer en el Casino Royale. Al principio a Bond le disgusta Vesper Lynd (Eva Green), la hermosa oficial del Tesoro que debe vigilar el dinero del gobierno. Pero, a medida que Bond y Vesper se ven obligados a defenderse juntos de los mortales ataques de Le Chiffre y sus secuaces, nace entre ellos una atracción mutua. (FILMAFFINITY)

Si hay aquí algún entendido de cine, por favor, bajen las armas.
Sé que la franquicia Bond pocas veces va a pasar de una tarde palomitera, todo lo que un blockbuster puede ofrecer.
Sin embargo y bajo mi punto de vista-pues recuerdo que esta entrada es íntegramente mi opinión-, esta película del agente 007 tiene un valor añadido.
Con Daniel Craig, el personaje de James Bond pasa de ser un perfecto caballero a convertirse en una apisonadora en su máximo exponente. 
No es sutil, no es caballeroso, no es elegante(aunque le queda muy bien el traje); sin embargo, es el Bond más natural y más real de los que he tenido la oportunidad de ver. Comete errores, se cae, sangra... y eso le granjea el puesto de mejor película de toda la franquicia. Al menos a mi parecer.

6. Criando Malvas(TV).

Serie de TV de 22 capítulos (2007-2009). Narra la historia de Ned (Lee Pace), un panadero que posee el milagroso don de devolver la vida a las cosas muertas con un simple contacto. (FILMAFFINITY).

Sé que solamente con la sinopsis os habréis quedado con ganas de verla. Pero es que hay más.
Para aquellos que hayáis visto Hannibal y por ende, hayáis babeado con su maravillosa y oscura fotografía, os deleitaréis de igual modo pero en dirección opuesta con Criando Malvas.
Para todos los seres humanos con los conos suficientes para distinguir nítidamente los colores, esta serie será una maravilla visual.

No se queda corto en cuanto a trama; es fresca, divertida y muy dulce(a veces un poco empalagosa). 

Una serie cómica y divertida en la que se resolveran crímenes mediante los poderes de resurrección de un pastelero.




Aquí queda mi TOP 10 por ahora.
Espero que os haya gustado y que déis una oportunidad a todas estas maravillosas obras. Prometo que no os arrepentiréis.

Me gustaría que me dijérais en los comentarios cuales son vuestras series o películas favoritas, si sois capaces de elegir.

¡Hasta la próxima!


Cuesta arriba.

13:27

Ayer hice mi primer examen universitario. Las ganas de llorar no resueltas al salir del mismo me empujaron a volver aquí.

No sé si os habréis dado cuenta de que apenas leo, apenas hago, apenas vengo y apenas salgo. La verdad es que hay pocas cosas que pueda decir que hago con ganas en la actualidad. Incluso cuando salgo con amigos me siento mediocre e innecesaria.

No me juzgo y no me culpo por estar así; no es de nuevas. Al estar sola y al haberme sometido a los cambios que, yo creía, eran la solución a mi problema, me he dado cuenta de que simple y llanamente la solución no estaba en un cambio externo, geográfico o ambiental, sino que era y es intrínseco a mí misma, y que no soy capaz de hallarlo en mis entrañas.

Estoy dando vueltas sin entender(literalmente) alrededor de qué masa giro o cual es la fuerza inercial que hace de mi existencia una espiral. Quizá ese punto sea el pasado, o heridas mal cerradas, mal cicatrizadas, infectadas o henchidas por pus y recuerdos.

Quizá simplemente se trate de que me gusta anclarme a la infelicidad y a la insuficiencia, como quien sigue fumando cuando ya tiene cáncer.

Alomejor mi problema base es que no sé cuándo, cuánto y cómo responder a los sentimientos que me producen las situaciones, alomejor es que me he aclimatado a sentir cosas cumpliendo con la tercera Ley de Newton, sin dejar rienda suelta a los sentimientos reales que hay debajo.

Y es que quizá no comprendo cómo funcionan las respuestas emocionales "normales", coherentes, estándar. Quizá mis respuestas sean no tener respuesta, quizá sean dormir o llorar o reírme porque no sé qué más hacer; porque no soy capaz de encontrar ningún sentimiento válido que haga de mercromina para esta mierda.

Se trata simplemente de que no creo en los patrones de la psicología y que a la vez me marco pautas sobre las cuales voy escribiendo los sentimientos que creo y me obligo a tener.

La cosa es, que al igual que esta entrada sin sentido, no soy capaz de expresarme, ni hacia fuera ni hacia dentro; pues no sé cómo contarte quién soy, pero lo preocupante es que no sé decírmelo a mí misma.

Siendo menos intensos y basándonos en la pura sensibilidad, en lo tangible, dejando la lógica para aquellos que la comprendan, expongo aquellas cosas que sí tengo claras, y que sé que son errores pero no puedo lidiar con ellos ni destruirlos:

"Estoy perdiendo un año. Si repites, eres un perdedor; nunca conseguirás nada e irás siempre por detrás de aquellos que van a curso por año."

"¿Cómo debes querer a los que te rodean?¿Cómo se expresan y se miden los sentimientos?"

"¿Les quiero?¿Les quiero lo suficiente?¿Cómo se demuestra?¿Hay formas diferentes e igualmente válidas de conseguir quererlos?"

"Nadie va a quererte de nuevo, no así. No vas a querer a nadie de nuevo, no así. Si no es así, ¿para qué?"

"Alguien dijo quien pregunta es tonto una vez, quien no pregunta es tonto siempre pero, ¿qué haces cuando lo que no entiendes es el TODO, el conjunto, toda la variedad de materias, conocimientos, modelos de funcionamiento...? Dime, ¿qué haces?"

"Mañana voy a hacer..." y no lo hago.

"Hoy descansaré" y me siento mal por no estar trabajando en ello.

"Hoy estudio" y lo hago, y no lo entiendo, y me frustro. Fin.

"Apóyate en tus amigos. Pero... no, así no, eso es victimista. No, no."

"Anula la matrícula, así no habrás hecho a tus padres perder ese dinero -que es mucho- en una inútil como tú.
Peero... perderás un año. Vuelve a intentarlo."


Este es el retrato más fidedigno que puedo hacer de mí misma. Es precioso, curioso e inexacto porque no me entiendo. A la vez es terrorífico y creedme, intento arreglarlo.