Cuesta arriba.

13:27

Ayer hice mi primer examen universitario. Las ganas de llorar no resueltas al salir del mismo me empujaron a volver aquí.

No sé si os habréis dado cuenta de que apenas leo, apenas hago, apenas vengo y apenas salgo. La verdad es que hay pocas cosas que pueda decir que hago con ganas en la actualidad. Incluso cuando salgo con amigos me siento mediocre e innecesaria.

No me juzgo y no me culpo por estar así; no es de nuevas. Al estar sola y al haberme sometido a los cambios que, yo creía, eran la solución a mi problema, me he dado cuenta de que simple y llanamente la solución no estaba en un cambio externo, geográfico o ambiental, sino que era y es intrínseco a mí misma, y que no soy capaz de hallarlo en mis entrañas.

Estoy dando vueltas sin entender(literalmente) alrededor de qué masa giro o cual es la fuerza inercial que hace de mi existencia una espiral. Quizá ese punto sea el pasado, o heridas mal cerradas, mal cicatrizadas, infectadas o henchidas por pus y recuerdos.

Quizá simplemente se trate de que me gusta anclarme a la infelicidad y a la insuficiencia, como quien sigue fumando cuando ya tiene cáncer.

Alomejor mi problema base es que no sé cuándo, cuánto y cómo responder a los sentimientos que me producen las situaciones, alomejor es que me he aclimatado a sentir cosas cumpliendo con la tercera Ley de Newton, sin dejar rienda suelta a los sentimientos reales que hay debajo.

Y es que quizá no comprendo cómo funcionan las respuestas emocionales "normales", coherentes, estándar. Quizá mis respuestas sean no tener respuesta, quizá sean dormir o llorar o reírme porque no sé qué más hacer; porque no soy capaz de encontrar ningún sentimiento válido que haga de mercromina para esta mierda.

Se trata simplemente de que no creo en los patrones de la psicología y que a la vez me marco pautas sobre las cuales voy escribiendo los sentimientos que creo y me obligo a tener.

La cosa es, que al igual que esta entrada sin sentido, no soy capaz de expresarme, ni hacia fuera ni hacia dentro; pues no sé cómo contarte quién soy, pero lo preocupante es que no sé decírmelo a mí misma.

Siendo menos intensos y basándonos en la pura sensibilidad, en lo tangible, dejando la lógica para aquellos que la comprendan, expongo aquellas cosas que sí tengo claras, y que sé que son errores pero no puedo lidiar con ellos ni destruirlos:

"Estoy perdiendo un año. Si repites, eres un perdedor; nunca conseguirás nada e irás siempre por detrás de aquellos que van a curso por año."

"¿Cómo debes querer a los que te rodean?¿Cómo se expresan y se miden los sentimientos?"

"¿Les quiero?¿Les quiero lo suficiente?¿Cómo se demuestra?¿Hay formas diferentes e igualmente válidas de conseguir quererlos?"

"Nadie va a quererte de nuevo, no así. No vas a querer a nadie de nuevo, no así. Si no es así, ¿para qué?"

"Alguien dijo quien pregunta es tonto una vez, quien no pregunta es tonto siempre pero, ¿qué haces cuando lo que no entiendes es el TODO, el conjunto, toda la variedad de materias, conocimientos, modelos de funcionamiento...? Dime, ¿qué haces?"

"Mañana voy a hacer..." y no lo hago.

"Hoy descansaré" y me siento mal por no estar trabajando en ello.

"Hoy estudio" y lo hago, y no lo entiendo, y me frustro. Fin.

"Apóyate en tus amigos. Pero... no, así no, eso es victimista. No, no."

"Anula la matrícula, así no habrás hecho a tus padres perder ese dinero -que es mucho- en una inútil como tú.
Peero... perderás un año. Vuelve a intentarlo."


Este es el retrato más fidedigno que puedo hacer de mí misma. Es precioso, curioso e inexacto porque no me entiendo. A la vez es terrorífico y creedme, intento arreglarlo.


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2 comentarios

  1. Claro que nos hemos dado cuenta de tu ausencia, señora Elefanta, porque se te echa de menos. Lamento que estés pasando por esta racha. Pero ya verás como esta racha se irá. Sin ir más lejos, mi primer año de universidad fue bastante chof… y no por la universidad en sí. Ni porque me pasara nada malo externo. Todo lo malo me vino de dentro, como si no supiera cómo actuar ni cómo canalizar ciertas emociones. Cosas complejas como para relatar aquí. El caso es que así estuve algo más de un año… para acto seguido pasar a una de las épocas más felices de mi vida (y, aunque ahora no estoy mal, ojalá me vuelva pronto otra época aquella). La vida son rachas, y a veces cuanto más buscas cambiar peor. A veces es el simple paso del tiempo, sin hacer nada, lo que te hace estar mejor. Y hay épocas en las que nos encontramos en guerra con nosotros mismos y en otras épocas pasamos con felicidad por la vida (tan felices que ni nos paramos a hacernos preguntas existenciales, es lo malo de la felicidad: que no eres muy consciente de lo que estás siendo). No sabría decirte por qué sucede así ni darte ninguna solución para que siempre estemos en paz con nosotros mismos, no tengo explicación racional. Salvo que precisamente porque no es racional, puede cambiar de la noche a la mañana.
    Así que mucho ánimo, señora Elefanta. Y paciencia. Un fuerte abrazo.

    P.D:Yo también estoy un poco out, por cierto, yo que me había propuesto actualizar al menos una vez al mes durante este año 2016 y ya se me fue octubre sin actualizar el blog. Pero hay cosas de la vida (como un curso importante que estoy haciendo... y espero que el futuro me dé la razón en lo de que es importante) en las que debo centrarme :(

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  2. Eso mismo me pasa a mí, simplemente estoy perdida y no sé me ocurre hacia dónde ir, qué camino seguir o qué hacer para mejorar, qué hacer para saber cual es el primer paso.
    Espero que no pase mucho tiempo, aunque es verdad que poquito a poco voy viendo la mejoría. Hay veces que no es tanto cambiar, sino aceptar, apechugar con los problemas y darles menos importancia, aunque la tengan y sigan estando ahí, dando por... saco.
    Muchas gracias, letraherido. Parecerá que no pero me has ayudado mucho con este comentario. Un fuerte abrazo para ti también.

    Céntrate y consigue tus objetivos, eso siempre es lo primero. Ánimo.

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